Planificación tributaria.  ¿Porqué siempre debo pagar recargos y estar en corredera de última hora?

Estamos en la última semana del mes de abril.  Mi Contador me ha estado llamando desde mediados de diciembre del año pasado y además me ha enviado varios correos electrónicos recordándome sobre la presentación de la declaración jurada de impuesto sobre la renta y a este instante, aún no le he proporcionado ninguna información al respecto...  Esta triste realidad es el día a día que viven muchos Contadores Públicos Autorizados (en todo el mundo) ya que para muchos empresarios, el tema de tributos fiscales, municipales y de cualquier otra índole no es un asunto de "prioridad".    Esto dificulta en gran medida hacer un buen análisis de las estrategias y/o beneficios que las empresas pueden acogerse.  

Los Contadores Públicos no podemos amarrar al cliente y obligarlo a que se planifique, pero sí debemos tener la destreza y habilidad de persuación para poder alinearlo en un proceso de educación y que en un corto período de tiempo, tome importancia sobre las consecuencias de no pagar sus impuestos a tiempo.  

 

Al presentarse tarde o fuera de las fechas límites establecidas estos requerimientos, las empresas generan multas, recargos e intereses y después quieren que el Contador tenga respuesta del porqué está pagando multas.  Ese es el precio a pagar por la deficiencia de una falta de planificación tributaria.

 


Pienso que la clave de éxito en esto es que el Contador Público Autorizado, en su rol de Consultor o Asesor, conozca a profundidad su cliente, vea las oportunidades de  beneficios, incentivos y paralelamente lo oriente en las fechas límites para el cumplimiento de estos.

 

Durante el año, usted debe "dar seguimiento" a este importante tema para que de manera oportuna, el flujo de caja no se vea afectado por desembolsos importantes en materia tributaria.

Elabore un cuadro con esas fechas y  siempre debe tenerlo a mano la persona responsable de la contabilidad y finanzas de la organización.

 

Hay veces, que la empresa cuenta con los recursos económicos para pagar sus impuestos, pero alguien toma la decisión de "sentarse en él" y no mueve ningún dedo para que estos sean cancelados y retribuídos a las arcas estatales o municipales.

 

Nos vemos la semana entrante con el tema: Proyecciones financieras.  Cómo controlar mi flujo de efectivo?  Hasta pronto! 

 


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